Cualquier infestación por gusanos, viviendo como parásitos en los intestinos de las palomas y extrayendo sus nutrientes vitales, representa un gran esfuerzo para el organismo. En el caso de una infestación menor, estos pueden dar lugar a una reducción de las prestaciones deportivas, no siendo los síntomas visuales fácilmente observables. Una infestación grave, por contra, siempre dará como resultado desórdenes en las condiciones generales, acompañados por una reducción de apetito y un progresivo empeoramiento; consecuencias visibles son debilidad y anemia por pérdida de sangre y por extenuación, diarrea y disminución del rendimiento.
Los productos del metabolismo de los gusanos ejercen un efecto tóxico, que se reconoce por síntomas de parálisis, que puede dar lugar a la muerte de las palomas.
La profilaxis más segura para la prevención de una posible epidemia, radica en el examen periódico de las heces, y si se encuentran huevos de gusanos, será absolutamente necesario llevar a cabo un tratamiento específico para todo el palomar sin pérdida de tiempo.
PROFILAXIS: Se obtiene una profilaxis óptima cuando se limpia el palomar diariamente y se mantiene un clima seco en él. Para palomares son buenas medidas preventivas las instalación de suelo enrejado y tratamiento regular del suelo con cal.
